sábado, 22 de abril de 2017

lunes, 6 de marzo de 2017

Inicios del servicio telefónico con la Península Ibérica

Desde Tetir, a través de las instalaciones de la Montaña de Piedra Sales, entre la Vega y La Matilla, se inició el servicio telefónico Fuerteventura-Península Ibérica en la tarde del 21 de junio de 1953.
Con tal motivo, leíamos en la prensa de la época, "hablaron con el Excelentísimo Señor Ministro de Gobernación el presidente del Cabildo de Fuerteventura, don Roque Calero Fajardo, y desde Las Palmas de Gran Canaria, por la misma línea, el presidente de la Mancomunidad de Cabildos y del Cabildo de la Gran Canaria, don Matías Vega Guerra".

 
 
A vista de pájaro podemos ver lo que queda de aquellas instalaciones en la casa de Montaña de Piedra Sales, un edificio que no debiera caer en el olvido y rehabilitarse con algún otro fin, un punto curioso para visitar, incorporándolo, por qué no, en alguna ruta de senderismo...

martes, 28 de febrero de 2017

Huellas de la no beligerancia, Corralejo

Estructuras militares de la batería de costa de Corralejo, para cubrir la Bocaina. [aportación de Paco Cerdeña, 2011]
 
Junto al lago Bristol, Corralejo, se pueden admirar estos vestigios de la "paz armada" española en tiempos de la Segunda Guerra Mundial, casi tapados ya por los escombros.
Durante la década de 1940 se establecieron por toda Fuerteventura los batallones expedicionarios procedentes de la Península Ibérica, y se construyeron numerosos nidos de ametralladora y dos asentamientos de batería de costa. La foto nos muestra uno de los pozos de la batería de Corralejo contemplados en el plan de fortificación de la isla en 1941.

El carnaval del Puerto, hace 30 años

Cartel de los carnavales de Puerto del Rosario en 1987. [copia digital aportada por Paco Cerdeña]

sábado, 28 de enero de 2017

La caleta de Los Pozos

Al sur de la Playa de Los Pozos, próxima a la "Hoya del Inglés", por cuya razón algunos documentos la mencionan como "Playa del Inglés" (en alusión directa al propietario inicial de toda aquella zona, Diego Miller), existió y está desapareciendo la Caleta de Los Pozos.
Se nos va un topónimo y un puñado de buenos recuerdos de la pesca con caña o del embarque de la cal en saco que por allí se hacía en el último cuarto del XIX, antes del muelle municipal o muelle chico, como lo siguen pregonando algunos de los hornos que aún perviven por allí.

Obras en Caleta de Los Pozos, Puerto del Rosario. Ampliación de la playa urbana.

Pescadores de caña y aficionados en la Caleta de Los Pozos, Puerto del Rosario.

video
 
 
Ahora sí que no es playa chica, es, en "rigor toponímico", La Playa de Los Pozos.

 
 
 

sábado, 21 de enero de 2017

sábado, 24 de diciembre de 2016

Puerto de Cabras: El centro histórico de Puerto del Rosario

 
 
Imágenes del núcleo histórico de Puerto del Rosario en la década de 1960; la primera está captada desde la Ayudantía Militar de Marina, recién inaugurada; la segunda desde el hotel Las Gavias, aún sin terminar. Por la orilla vemos el kiosco de Eugenio, el pilar del 18 de julio, la parada de taxis, el Muelle Chico, la playita embarcadero donde reposan algunos barquillos, la terraza del "paragüitas", el Mercado Municipal, la playa de Las escuevas y unas vericuetas callejuelas que trepaban hasta el tablero... Cuando se captó la instantánea aún estaba en pié la "esquina de Blas", la Plaza de España... Hay adoquinado en la avenida Ruperto González Negrín, con un mentidero junto a la parada... El malecón aún continuaba pregonando, y lo hacía desde 1894, en qué punto se originó la ciudad capital de Fuerteventura.

No me resisto a traer, desde la añoranza compartida, una cita de Francisco Navarro Artíles en su prólogo a la obra Vidas Paralelas (2001), de Antonio Nuevo Hidalgo:
"En este estado de amnesia y autodestrucción que sufrieron nuestros munícipes de aquellos días, se abocó a una situación irremediable.
Las Palmas de Gran Canaria conserva el barrio de Vegueta, Telde conserva el barrio de San Francisco; Arucas conserva el Centro Histórico de Arucas. Puerto del Rosario no conserva nada de aquellas calles estrechas y sinuosas; de aquellas casas bajitas, con techos de torta y canales para recoger las aguas llovedizas; de aquellos almacenes, cercanos al Muelle Chico, para guardar la barrilla primero, y luego la cochinilla; la manteca de ganado, la cebada, el trigo, el millo, los garganzos, las diminutas y sabrosas lentejas, los ajos... que habrían de exportarse al resto del Archipiélago Canario y al Caribe y a Sudamérica... En fin: que el actual Puerto del Rosario ha nacido, como el ave Fénix de sus propias cenizas. Pero, qué triste es tener un pasado de cenizas..."